¿Estresado?

Humberto Segura

“Si a la Prisa le quitas la P te queda la risa”

No recuerdo donde lo leí, y cuando lo hice no le preste mucha atención, pero al sentarme a escribir esta columna y reflexionar acerca de que quería hablar, pensé hacerlo sobre cómo manejar el estrés, ya que ayer pase el día dictando un curso sobre el tema.

Ordenando las ideas y recordando lo que conversamos con los participantes del taller, me vino a la mente la frase. Uno de los puntos del curso es como estamos obsesionados con la velocidad, queremos todo rápido, teléfonos más rápidos, computadores más rápidos, perder peso rápido, aprender rápido, hacernos ricos rápido y cuando las cosas no se dan a la velocidad que deseamos, viene la frustración y por supuesto el estrés.

Una cosa a la vez

Por hacer las cosas rápido, tratamos de hacer varias cosas a la vez –el famoso “multitarea”–, y cuando no centramos la atención en lo que tenemos entre manos vienen los errores, la frustración y el estrés.

La prisa no nos permite disfrutar el camino, no nos damos cuenta de lo hermoso que hay a nuestro alrededor, de lo bueno que nos pasa. Por tener la atención puesta en llegar rápido, entonces nos centramos en todo lo que puede obstaculizar nuestro plan, tanto si tal cosa se presenta como si no, ponemos la atención en las dificultades y nos estresamos.

Claro que esta obsesión con la velocidad no es la única causa del estrés, hay varios factores, pero me atrevería a decir que la mayor causa de estrés es la dificultad de aceptar el cambio. La vida es cambio, lo único que nunca cambia es que todo cambia. Ver el cambio como una amenaza y no como parte integral de la vida es, a mi modo de ver, lo que más estrés nos causa.

Tenemos un plan en nuestra mente, nuestra fantasía de como deben ser las cosas, como van a pasar, como deben ser las personas, como deben reaccionar, y cuando las cosas suceden de manera diferente y nos aferramos a nuestro plan en lugar de adaptarnos al cambio, viene la lucha, el sufrimiento, la frustración y bueno ya sabemos, el estrés.

El estrés es parte de la vida

Ahora, el estrés es inevitable, es parte de la vida, de hecho es necesario, sin estrés no podríamos reaccionar ante situaciones de peligro o ante cualquier situación de demanda que requiera una reacción de nuestra arte.

Si el estrés es agudo, se produce el hecho estresante, lo afrontamos, hacemos lo se requiera y soltamos, no es dañino. Cuando se convierte en algo crónico vienen los problemas.

No voy a adentrarme en los daños que causa el estrés crónico, nos puede dar una idea el hecho de que la sociedad de cirujanos cardiovasculares de los Estados Unidos de Norteamérica lo considera una de las principales causas de las enfermedades del sistema cardiovascular.

Si le quitamos la “P” a la prisa, nos queda la risa, reír es una forma efectiva y comprobada de reducir el estrés. La P de Preocupación; Pensar en exceso, darle vueltas a las cosas una y otra vez; Pesimismo, pensar en todo lo malo que nos puede pasar o que nos pasó; El Problema imposible de resolver, lo que no esté pasando aquí y ahora.

Hacer ejercicio, meditar, reír, organizarse, establecer prioridades, tomarse tiempo para la recreación, descansar, son algunas de las cosas que podemos hacer para reducir el estrés, y sobre todo aceptar, adaptarnos, ser flexibles, hacer los cambios necesarios y continuar.

Humberto Segura es Coach de Bienestar
Síguelo en Twitter: @humbertosegura
Escríbele por e-mail: humbertosegura@hotmail.com

Humberto Segura es Coach de Bienestar Twitter: @humbertosegura e-mail: humbertosegura@hotmail.com

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